Anatomía · lectura funcional
Biotensegridad
La biotensegridad es un modelo que aplica a los seres vivos el principio de tensegridad: unos elementos que resisten la compresión, como los huesos, se mantienen gracias a una red continua de tejidos en tensión, como los músculos, los ligamentos y las fascias.
Base científica
La palabra tensegridad (tensegrity, de tensional integrity) fue acuñada por el arquitecto Buckminster Fuller para describir estructuras estables en las que unas barras rígidas no se tocan y se sostienen mediante cables tensados. El cirujano ortopédico Stephen Levin propuso aplicar este principio al esqueleto, en particular a la columna (Levin, 2002).
A escala celular, la organización del citoesqueleto según principios de tensegridad está bien estudiada (Ingber, 2003). A escala del cuerpo entero, la biotensegridad sigue siendo un modelo interpretativo: útil para pensar el reparto de las tensiones, no está validado experimentalmente en todas sus implicaciones (Bordoni y Myers, 2020).
Sin embargo, algunas interacciones mecánicas a distancia son medibles: en el ser humano, flexionar o contraer los músculos posteriores del muslo modifica la rigidez medida de la fascia toracolumbar (Kellis et al., 2024). Esto no demuestra que una tensión a distancia explique un dolor.
Por tanto, hay que distinguir tres niveles: la tensegridad celular, marco reconocido para estudiar algunas relaciones mecánicas; la biotensegridad del cuerpo entero, modelo conceptual; y las conclusiones clínicas, que el modelo no permite deducir, ni sobre la causa de un dolor ni sobre la superioridad de un tratamiento.
Lectura Blue Portance / SBNFA™
El SBNFA™ utiliza la biotensegridad como marco de lectura, no como ley. Ayuda a pasar de una lógica de pieza (¿qué vértebra, qué disco?) a una lógica de sistema: cómo se reparten las tensiones, qué movimientos siguen disponibles, qué regiones compensan por otras. La hipótesis de que la variabilidad de los apoyos preserva esta capacidad de redistribución pertenece a la lectura SBNFA™ (estado: PROPUESTA SBNFA).
Aportación al análisis de la sedestación
En sedestación, el modelo invita a considerar la pelvis, la columna y las caderas como un conjunto acoplado: un asiento que bloquea una región modifica la forma en que las demás se reparten las cargas. Esta mirada no permite localizar el origen de un dolor.
No confundir con
Tensegridad, principio arquitectónico general; continuidad miofascial, relación anatómica entre músculos y fascias; transmisión miofascial de fuerzas, mecanismo medido experimentalmente.
Términos relacionados
Fuentes y alcance
- Levin (2002): el modelo «tensegrity-truss» de la columna, biotensegridad (J Mech Med Biol)
- Ingber (2003): tensegridad, estructura celular y biología de sistemas (J Cell Sci)
- Bordoni y Myers (2020): revisión de los modelos teóricos de la fascia, entre ellos la biotensegridad (Cureus)
- Kellis et al. (2024): rigidez de la fascia toracolumbar y flexión de la rodilla (Journal of Anatomy)
modelo teórico reconocido como marco de reflexión; solo algunas interacciones a distancia están medidas. No constituye una explicación del dolor.
Para saber más
- Para empezar — Artículo: Dolor de espalda y biotensegridad: ¿y si tu columna no fuera una pila de vértebras? (en francés)
- Para profundizar — Dossier experto: Las fascias — capítulo 3: ¿cómo transmiten y reparten las tensiones las fascias? (en francés)
