Anatomía · lectura funcional
Fascias
Las fascias son estructuras de tejido conjuntivo que envuelven, unen o separan determinadas partes del cuerpo. El «sistema fascial» designa un conjunto más amplio de tejidos conjuntivos considerados en su continuidad funcional.
Base científica
La nomenclatura propuesta por el Fascia Nomenclature Committee distingue «una fascia», estructura conjuntiva identificable, del «sistema fascial», noción más amplia que describe tejidos conjuntivos en continuidad funcional. Estos dos términos tienen ámbitos distintos y la terminología sigue en debate.
Más allá de la nomenclatura, dos propiedades ayudan a entender por qué la fascia no es un simple tejido de relleno. Por un lado, el deslizamiento entre capas fasciales adyacentes depende de una capa de tejido conjuntivo laxo rica en ácido hialurónico; un estudio en tejido cadavérico (n=3) y mediante ecografía en personas vivas (n=22) propone que una modificación de la viscosidad de este ácido hialurónico reduzca dicho deslizamiento, un mecanismo planteado, no demostrado como causal, para algunos dolores miofasciales. Por otro lado, la fascia toracolumbar está ricamente inervada por fibras sensoriales, entre ellas terminaciones libres de actividad presuntamente nociceptiva concentradas en sus capas superficiales; esta constatación, establecida en la rata y preliminar en el ser humano, indica que la fascia no es un tejido pasivo en el plano sensorial.
Lectura Blue Portance / SBNFA™
Blue Portance privilegia una lectura funcional centrada en las relaciones entre tejidos, su deslizamiento tisular y la transmisión de las tensiones. Esta lectura se apoya en la existencia documentada de un mecanismo de deslizamiento interfascial y de una inervación sensorial de la fascia; no deduce de ello que una configuración de asiento determinada modifique de forma medible la viscosidad del ácido hialurónico o la actividad de esas fibras nerviosas en una persona sentada. Esta elección de marco no convierte cada hipótesis funcional del SBNFA™ en consenso anatómico.
Aportación al análisis de la sedestación
Esta lectura invita a examinar las posiciones, los contactos y los ajustes que pueden modificar las tensiones mecánicas aplicadas a los tejidos, en particular las que podrían restringir de forma duradera el deslizamiento tisular en una misma zona. No permite concluir que un asiento restablezca un deslizamiento fascial medido, modifique el ácido hialurónico o trate un dolor de origen fascial.
No confundir con
«una fascia» como estructura anatómica y el «sistema fascial» como noción funcional más amplia; estas dos definiciones son complementarias en la nomenclatura citada.
Fuentes y alcance
- Schleip et al. (2019): proceso de nomenclatura y distinción entre «una fascia» y «sistema fascial»
- Stecco et al. (2011): estudio anatómico de las capas fasciales y del hialuronano
- Tesarz et al. (2011): inervación sensorial de la fascia toracolumbar en la rata y en el ser humano
Estos trabajos respaldan elementos de nomenclatura, de anatomía, de mecanismo de deslizamiento interfascial y de inervación sensorial. La relación entre deslizamiento fascial, inervación y dolor sigue siendo hipotética en las fuentes citadas (mecanismo propuesto y no causal para el dolor miofascial; datos humanos preliminares para la inervación). La lectura global de la sedestación pertenece al marco de referencia de Blue Portance.
Para saber más
- Para empezar — Artículo: Fascias y tensegridad: regulación de las tensiones y dolor (en francés)
- Para profundizar — Dossier experto: Las fascias: anatomía y funciones (en francés)
