Derivación funcional · SBNFA™

Adaptabilidad tisular

En el marco de referencia SBNFA™, la adaptabilidad tisular designa la capacidad funcional de los tejidos, en particular de las fascias, para modificar su configuración mecánica bajo el efecto de las tensiones, redistribuir esas tensiones, recuperarse tras la descarga y evolucionar con el tiempo sin perder de forma duradera sus posibilidades de deformación y de deslizamiento.

Base científica

La adaptabilidad tisular no es una propiedad elemental ni una medida única. Reúne varias dimensiones estudiadas por separado, que no actúan en la misma escala de tiempo:
– inmediata: la deformación, descrita por la viscoelasticidad fascial, y el deslizamiento fascial entre las capas;
– de corta duración: la redistribución de las tensiones, en la que participa la transmisión miofascial de proximidad, y la recuperación parcial tras la descarga;
– de larga duración: la remodelación, mediante la cual la mecanotransducción permite a las células ajustar la matriz extracelular a las solicitaciones (Kjaer, 2004; Chiquet et al., 2009).

La remodelación es una respuesta biológica progresiva, que depende del tejido, de la intensidad y la repetición de las tensiones, de la recuperación, de una posible inflamación, de la edad y de la historia mecánica. No significa que una variación de postura provoque automáticamente una transformación favorable del tejido.

A la inversa, varias alteraciones reducen algunas de estas capacidades, mediante mecanismos distintos: rigidez fascial, densificación fascial, adherencias fasciales o fibrosis fascial.

Lectura Blue Portance / SBNFA™

El SBNFA™ relaciona estas dimensiones en una secuencia funcional: los tejidos se deforman y se deslizan bajo la tensión, redistribuyen parte de las solicitaciones, se recuperan tras la descarga y pueden, a más largo plazo, modificar su organización en respuesta a su entorno mecánico. Estos fenómenos se solapan y se influyen mutuamente; no se trata de una cadena automática.

La variabilidad de las solicitaciones no es aquí un movimiento por el movimiento: introduce alternancias de carga y descarga y cambios en el reparto espacial de las tensiones. El marco de referencia plantea la hipótesis de que una alternancia de solicitaciones y periodos de recuperación puede contribuir a mantener las posibilidades de adaptación tisular (estado: PROPUESTA SBNFA). Esta hipótesis es coherente con algunas propiedades mecánicas y biológicas de los tejidos, pero no se ha validado como efecto específico de un dispositivo de asiento.

Aportación al análisis de la sedestación

En sedestación, el análisis no mide la adaptabilidad de los tejidos. Observa las condiciones mecánicas que pueden favorecer o limitar los ajustes: duración del mantenimiento, fijeza de los apoyos, posibilidad de cambiar de configuración, alternancia entre carga y descarga y capacidad de redistribuir las presiones.

Un asiento adaptable no «repara» directamente las fascias: ofrece un entorno en el que los cambios de configuración y las variaciones de solicitación siguen siendo posibles.

No confundir con

Adaptabilidad, concepto integrador que responde a la pregunta «¿cómo ajusta el organismo su configuración y su funcionamiento?» y reúne las dimensiones postural y tisular; adaptabilidad postural, que responde a «¿cómo se modifica la postura según la tarea y el contexto?»; potencial de adaptabilidad, que responde a «¿qué posibilidades de ajuste siguen siendo accesibles?»; flexibilidad, amplitud de movimiento de una articulación o de un músculo.

Fuentes y alcance

noción operativa del marco de referencia SBNFA™, construida a partir de propiedades tisulares documentadas; no corresponde a una medida biomecánica o biológica única validada, y sus posibles beneficios clínicos están por demostrar.

Para saber más